LO BUENO, LO REGULAR Y LO FEO
1. Lo bueno:
Comencemos por señalar, que existen diferentes opciones dentro de la gama de las series asiáticas. Encontramos animes, históricos, de fantasía, urbanos o modernos, históricos – fantasía y urbanos – fantasía.
Son de corta duración, los más largos pueden durar unos 45 o 50 minutos por capítulo, como por unos 56 tal vez, que podrían ser unos 2 meses, si se mira un capítulo por día, y de ahí van variando, disminuyendo la duración de minutos y capítulos hasta encontrar dramas muy cortos de 5 minutos, lo que hace muy fácil verlos.
Los que he visto, saben combinar muy bien la comedia con el drama, si bien existen unos que son dramáticos de principio a fin, muchos otros encuentran un equilibrio que hace muy divertido verlos y nos hacen pasar de escenas muy chistosas a escenas muy dramáticas y conmovedoras. En unos predomina más la comedia, en otros más el drama, pero son súper chéveres.
Cada c-drama que he podido ver, nos muestra un poco de la cultura china, de la milenaria, de sus remedios y plantas medicinales, medicina tradicional, la caligrafía, la poesía, la música, los instrumentos musicales, los estratos sociales, la figura del emperador, sus animales mitológicos, su vestuario (sobre todo el antiguo), sus tocados, el manejo de las artes marciales, que nos transporta a otra época y de hecho esta clase de dramas históricos e históricos de fantasía, son mis favoritos.
De los urbanos, me gusta ver las ciudades con grandes autopistas, sin huecos en sus calles, (quienes somos de Colombia, entenderán porqué), la tecnología, la forma de hacer negocios, los chicos guapos… y talentosos, claro, la importancia de la familia tradicional, pese al control que ejerce sobre sus miembros.
Me gusta la forma de asumir las responsabilidades y que cuando existe una amenaza con denunciar tal o cual conducta o hecho, pues los problemas se resuelven por arte de magia, lo cual es indicativo de un sistema judicial efectivo.
1. Lo regular:
Pese
a que existen varias opciones, sus argumentos son muy poco variados.
En
los históricos y algunos históricos de fantasía, la historia o el argumento
central, va a girar sobre la figura del emperador, la sucesión al trono, las
rebeliones, las guerras con otros reinos y siempre vamos a encontrar a
guerreros con capacidades extraordinarias, tanto en hombres como mujeres.
En otros
que podemos llamar históricos de fantasía y de fantasía, el argumento por lo
general, gira en torno a la lucha entre el bien y el mal, la luz y la oscuridad,
y en el claroscuro, encontramos c-dramas muy sorprendentes.
En los
urbanos modernos, por lo general existe un CEO, que es hombre, es multimillonario,
joven, trabajador, disciplinado, despiadado en los negocios y como jefe, serio,
temido, apuesto y mucho, elegante, realizó sus estudios en el exterior y habla
varios idiomas, además, en la mayoría de los casos, buenos cocineros. No sé
cual otra característica se quedaría por fuera.
Las
protagonistas femeninas, por lo general, son todo lo contrario, es decir, son
pobres o de clase media, son alegres, buenas personas, han estudiado con mucho
esfuerzo en su país y son pésimas cocineras. Se conocen y enamoran por algún
contrato matrimonial, o por algún accidente del destino y/o terminan trabajando
juntos. Se forja una relación asimétrica y las chispas de amor surgen.
Muy
pocos o tal vez, no he contado con la suerte, se salen de este esquema trazado.
La
actuación es muy planificada, cero lugar a la improvisación, y se entiende que
sea así, cuando se graban escenas de acción de artes marciales que existe una
coreografía armada y por las escenas donde simulan el uso de poderes
sobrenaturales.
Sin
embargo, en las historias modernas, se acostumbra a utilizar ciertas
expresiones corporales como manos cerradas, tragar saliva, gestos y muchísimas
interacciones entre las parejas, que seamos honestos, no pasan en la vida real
o por lo menos, en una sociedad más occidental, como, por ejemplo, que la mujer
caminando se tropieza y termina en los brazos de su amado en cierta posición,
lo cual a veces termina siendo muy cursi y ridículo. Los actores asiáticos, deben
poder hacer gala de tales expresiones, pero a nivel actoral si me gustaría ver más
impronta del actor a su personaje. Esta es una opinión subjetiva claro, aunque para
los gustos, los colores.
A menudo, creo les hace falta mostrar los desenlaces de las historias. Es decir, nos muestran el inicio, el o los problemas y el final, pero no cómo se termina de resolver o no se explican las razones de tal o cual proceder.
1. Lo feo:
Nos
muestran una sociedad en la cual el abuso es permitido.
Los CEO
sobreexplotan a sus asistentes, ellos deben estar disponibles 24/7, sin que
exista diferencia entre tareas laborales de su jefe o tareas del ámbito privado,
hasta terminan siendo empleados del servicio.
Los
hombres y las mujeres son obligados a tomar bebidas alcohólicas cuando se les
propone un brindis y a hacerlo de manera desproporcionada, y aunque al parecer,
se encuentran en un país ‘seguro’, las mujeres quedan más expuestas a los
peligros.
De
igual manera, existe mucho grito y humillación pública. Hay ocasiones incluso,
en donde he visto bofetadas del protagonista masculino a la protagonista
femenina, de la familia, o incluso de jefes a empleados, lo cual me parece
inaceptable.
El
tema de los matrimonios arreglados me causa estupor, así como la intromisión de
la familia en cada aspecto de la vida de sus hijos, no respetan su independencia,
sus decisiones, sus emociones, y en el caso de familias nobles o ricas, son una
moneda de cambio, además hacen recaer sobre ellos, la responsabilidad de
manejar el negocio familiar.
En
los c-dramas modernos o urbanos, la mujer es blanco fácil de ataques y a quien
le resulta mucho más difícil llegar a una posición de poder, situación que no
se ve en los históricos y de fantasía, quienes son excelentes guerreras,
intrépidas, irreverentes, inteligentes.
Por último, siempre existe una mujer persiguiendo sin cesar a un hombre, mendigando amor y no sólo lo digo por las villanas, que en cada historia existen.



Comentarios
Publicar un comentario